Cómo portear a niños grandes y por qué

"Dime otra vez que tu bebé es demasiado grande para ser porteado".
“Dime otra vez que tu bebé es demasiado grande para ser porteado”.

Todas las familias que somos Canguro, y que nuestro hijo ya es grandecito, nos hemos encontrado con algún comentario del tipo, “ese niño ya es grande para llevarlo ahí” o “te vas a hacer daño en la espalda”. En este post vamos a intentar despejar algunas dudas al respecto y explicar las razones por las que creemos que es beneficioso para nuestros peques y para nosotros.

Existen varias razones para portear a un niño mayor. Sobretodo cuando estos niños tienen alguna patología. A ellos el porteo les favorece especialmente, tanto de forma física como también de forma terapéutica. Por ejemplo, un niño con parálisis cerebral puede llegar a sitios donde no podrían llegar si no fuese porteado. Habitualmente usan sillas ortopédicas que son difíciles de transportar y con las que no se puede llegar a distintos lugares. Una de las ventajas de los portabebés es que no tienen que salvar más barreras arquitectónicas que las propias de un adulto. En este blog podéis encontrar artículos sobre porteo y autismo, donde tanto los padres como los hijos se ven beneficiados por el contacto mutuo y una mejor comunicación. Os recomendamos leer las entradas que nos regalaron dos familias amigas durante los Días de Concienciación Sobre el Autismo, y que disfrutan del porteo con sus niños con estas características: Autismo y porteo, por Rocio Sotillos y Autismo y porteo, por Irene Pe.

Otra razón (más bien razones) son las propias necesidades del adulto. Los niños nos crecen y necesitamos seguir teniendo contacto con ellos. La satisfacción de criar un hijo con apego  implica contacto y cuanto más contacto, más disfrute. Y para ello el porteo es lo mejor. El portear a los hijos nace de una necesidad: tu bebé necesita tu contacto y tú poder manejarte, hacer varias actividades a la vez. También es bueno para fomentar el desarrollo del vínculo con el bebé. Pero el sentir a un niño durmiéndose en tu regazo, relajando la musculatura, es una sensación que engancha, y si esto se prolonga es un regalo. O al menos así lo entendemos los papis canguros.

Pero volvemos al inicio. Si el niño es grandecito, ¿cómo lo llevamos? Puede que el peso sea mucho. Hay bebés que siempre han sido grandes. Yo últimamente sólo veo bebés que nacen como si tuvieran 3 ó 4 meses, medio criados. Y salta de nuevo el comentario “te vas a hacer polvo la espalda”. A lo que la respuesta no puede ser otra que “gracias señora por su preocupación, pero la espalda la daña 10 horas en el ordenador, o trabajar de sol a sol. El me porteo fortalece la espalda”.

Y en mi caso, que soy genéticamente débil y largo, y siempre tuve dolores de espalda desde la niñez, me volvieron los dolores cuando dejé de portear a mis hijas.

Los bebés que han sido porteados desde el nacimiento suelen dejar el portabebés temprano: a los dos años o dos años y medio. Y sin embargo los que han empezado ya mayores a ser porteados, suelen dejarlo más tarde. Es algo que no podemos explicar técnicamente. Sin embargo, lo identificamos como tiempo que recuperan en contacto, apego, cariño… Se dan cuenta de sus beneficios y quieren aprovecharlos. Si este bebé, o niño, ya está demasiado pesado, siempre hay un modo de darle ese tiempo perdido: a caballito, en brazos, o incluso viendo la tele con ellos poniéndonoslos encima. Esto es muy recomendable aunque en mi caso fue un tanto extremo. Mis dos hijas tenían como costumbre dormirse literalmente encima mía en el sofá después de cenar.

Un vez vista la importancia de seguir porteando nos preguntamos, ¿qué portabebés podemos usar cuando los peques ya son grandes?

¿Quieres ver más colores? Haz click en la imagen y mira otros modelos.
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La oferta es amplia. Lo que tenemos claro es que un fular elástico ya no nos sería tan útil porque van cediendo con el peso y además suelen ser más estrechos que el resto de fulares (para bebés más pequeños son ideales).

Podemos utilizar portabebés ligeros como el Tonga,  aunque éste se apoye sólo sobre un hombro. Quizás es pesado, pero cuando los peques son más mayores suelen ser ratitos cortos los que van aúpa, y el resto del tiempo van andando. Es cómodo de llevar en el bolso o en cualquier sitio, se coloca en un momento si el peque te pide brazos, y enseguida te va a pedir que lo bajes. (A nosotros nos pasaba continuamente).

¡También tenemos bandoleras para usar dentro del agua!
¡También tenemos bandoleras para usar dentro del agua!

Una bandolera, es algo más cómoda que un tonga ya que ofrece muy buen soporte si el tejido es adecuado, como los de los fulares que usamos en Cada Mochuelo a su Olivo para coser nuestras bandoleras artesanales. Las fibras vegetales como el algodón, lino o bambú son muy recomendables. La bandolera se coloca, se ajusta bien y ya no se mueve. Así es firme (no rebota), es cómodo (reparte bien el peso, incluso siendo un portabebés asimétrico), y sigue siendo fácil de poner y de llevar ya que se pone y se quita rápidamente. Nosotros en www.cadamochueloasuolivo.com te ofrecemos, además de otros muchos modelos, la posibilidad de diseñar tu propia bandolera hecha con tejido Hoppediz y a tu gusto combinando tela y anillas. Las puedes ver aquí, vas a enamorarte de su precio y de lo chulas que son.

Mei Tai Cada Mochuelo a su Olivo con niña grande y tiras desplegadas

Los Mei tais se hacen también se manera artesanal y se pueden hacer a medida. Esto es lo ideal para niños más grandes. La parte mas importante es el ancho del puente del portabebés (donde van sentados), que es lo que va a hacer que no le cuelguen las piernas, sino que vayan cómodamente sentados. El que las tiras del mei tai Cada Mochuelo a su Olivo sean desplegables, y de unos 22 cm de ancho, ayuda a recoger bien y levantar las piernas, soportando el peso de éstas y elevando las rodillas. Ésta es la manera de que  incluso nosotros estemos mas cómodo, porque nos desplaza menos el punto de equilibrio.

Mochila Portabebés Emeibaby
Mochila Emeibaby con “bebé” de 3 años durante una jornada de senderismo.

Emeibaby, ABC o Tula Toddler son mochilas que son también recomendables para niños y más mayores. Se ponen y se quitan rápido. A lo mejor sí que ocupan más que las opciones comentadas anteriormente, pero es realmente cómodo y rápido de usar, en especial a los padres (hombres) tendemos a desconfiar de nudos, y el click de la mochila nos aporta seguridad. La mochila es ideal para, por ejemplo, si vamos de paseo o de senderismo, y el niño no va a andar todo el recorrido. La mochila le ofrece descanso, para luego poder seguir el camino y de mejor humor.

Fular Portabebés Hoppediz Viena con niña de 5 años
Fular Portabebés Hoppediz Viena con niña de 5 años

El fular es el favorito de los expertos. Reparte mucho mejor el peso y la sensación al usarlo es de menor peso. Conforme el niño va creciendo, podemos ir añadiendo capas de tela al anudado, así como practicar nudos que repartan mejor el peso. Las tallas dependen un poco de la anatomía de cada persona, y es cuestión de ir probando nudos para encontrar el que os resulte más cómodos. Nosotros ofrecemos nuestra asesoría online. Si hay que invertir, es preferible invertir en aprender a anudarse que en ir cambiando de modelo hasta encontrar el idóneo para ti. Nosotros te ofrecemos una gran variedad de fulares para todos los gustos. Puedes consultarlos pinchando aquí. O si lo que necesitas es que alguien te dedique tiempo y te enseñe a usar el portabebés de los expertos, puedes solicitar una asesoría de porteo personalizada mandándonos un email: RosaElena@cadamochueloasuolivo.com (en Sevilla y provincia).

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