Los regalos de mi primera comunión

Por Antonio Noguer, Papá Mochuelo.

Aunque cada vez son menos los niños que celebran su primera comunión, ésta sigue siendo uno de los momentos más recordados de nuestra infancia, y que nos llena de anécdotas para cuando somos mayores.

Dejando de lado la parte religiosa, que en la mayoría de los casos no es la principal motivación del niño para comulgar, la comunión es para nuestro hijo el momento en el que pasa de niño a adolescente, y sobre todo él o ella lo hace por los regalos y la celebración. ¡Para qué nos vamos a engañar!

supercolor-635-clLos que somos de la generación de los ochenta, o incluso finales de los setenta, seguro que tenemos grabado a fuego en nuestro recuerdo los regalos que más deseábamos, los que sabíamos que nos iban a regalar y nos importaba un bledo y los que sorpresivamente eran decepcionantes. Además a la vejez seguimos acordándonos de quien nos regaló ese decepcionante regalo.

 

 

etruscoEn mi caso, uno de mis regalos más deseados era como el de casi todos los niños en aquellos tiempos (principios de los 90): una Polaroid para hacer fotos y revelarlas sobre la marcha. Me tuve que conformar con una de las que tenías que pasar la rueda y te raspaba la yema de los dedos.
También quería el balón Etrusco o el robot Transformers gigante (que por fin me regalaron).

RelojRecuerdo el reloj de pulsera. El mío era una pasada porque tenía la carcasa transparente y era water resist 60 m, jamás comprobé si aguantaba esa profundidad, pero fardaba un montón en el recreo. El Pictionary también me dio bastante juego.

En mi caso, mi padres optaron por vestirme de chaqueta lo cuál fue todo un acierto, ya que cuando vi a los demás niños vestidos de marinero o de almirante… Mi traje me hizo sentir menos ridículo que el resto de los niños cuando iba paseando la vela encendida por el pasillo de la iglesia.

Como regalos que me importaban un bledo, pero que sabía que me iban a caer, destaca el libro de firmas, que afortunadamente conservo, y al que cada pocos años hecho un vistazo. La verdad es que en el momento me parecía estúpido, pero con el tiempo me gusta recordar que con 10 años tenia mejor letra que en la actualidad, releer los mensajes de familiares que ya no están con nosotros y amigos de la infancia de quienes había olvidado su nombre. Por favor, sigan regalando libros de comunión, pero encuadérnenlos primero con otra portada menos mierdel. Los muñecos que aparecían en los libros eran el precedente de las bratzs, cabezones, pero sin haber salido la noche anterior a base de Red Bull.

CometaNunca olvidaré quién me regalo una cometa por mi comunión. Una cometa como ésta:

Sin dudas los tiempos pasados siempre fueron mejores, o eso queremos creer, porque si tienes que ir a una comunión hoy en día, en la mesa de los niños, ahora están cada uno mirando su móvil en lugar de mezclar fantas de limón y naranja para ver qué sale. Y ante eso, ¿qué le podemos regalar a un preadolescente que no sean aplicaciones para el móvil, o darle el dinero para que se lo gaste en litronas al año siguiente?

Bueno, si eres un tito o un primo guay y no quieres pasar al recuerdo de los malditos para el comunionista (que no tienen nada que ver con tendencias políticas), debes dedicar unos minutos a pensar el regalo. Tal y como yo lo veo tienes varias opciones:
– Regalo bledo: el libro de comunión, el reportaje fotográfico, pagar las tarjetas de recuerdo, etc En este caso tu regalo va a pasar inadvertido para el niño. No le va a gustar, pero como sabía que alguien se lo iba a regalar tampoco le disgusta. En el futuro, pasados unos 20 años, lo recordará, pero en el momento pasarás inadvertido.
– Regalo odioso: es el típico regalo mierdel que se regala para salir del paso, que no solo no le gusta al niño, sino que ni siquiera pasa inadvertido. Entrarás en el saco de los familiares non grato.
– Regalo tecnológico: el deseado por el niño. A poder ser de los que no se tocan y necesitan ser actualizados bajo pago. Le sorberán el cerebro, pero el niño feliz. En mi opinión este regalo es el que le corresponde a los padres. En muchos casos, que le regalemos regalos de este tipo a los niños, puede molestar a los padres que llevan cierto control sobre el consumo virtual de sus hijos.
– Regalo educativo: parece que los 10 años es una buena edad para pasar a los juguetes educativos más elaborados, juegos de compartir. Nosotros nos hemos molestado en seleccionar algunos de los más divertidos pensando en la edad del niño AQUI.

¿A qué niño con 10 años no le gustan los RETOS? Y aprender, a poder ser sin leer un libro (por cierto esto es otro regalo mierdel. A los niños de diez años no les suelen gustar los libros, o por lo menos no como regalo de comunión).

A cualquier niño de 10 años le gustan los dinosaurios, le gustan los robotsla naturaleza… En estos enlaces podéis consultar algunos ejemplos AQUIAQUI y AQUI.

Por favor, queremos hacer una recopilación ochentera/noventera, un gran archivo de memoria colectiva. Donde publicaremos post con los que nos hayan gustado más, vamos a empezar por los regalos de comunión, dejadnos un comentario y nos decís vuestro regalo estrella, el bledo y el mierdel.

Va a quedar muy chulo.

Antonio Noguer

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