Nuestra primera vez en el cine: Inside Out

Era nuestro último miércoles de vacaciones, y con la llegada de Mochuelito3 27 días antes, apenas habíamos hecho actividades en familia fuera de casa.

Las mochuelitas estaban locas por ir al cine, y yo, Mamá Mochuela, super fan de Pixar, estaba loca por ver su última película: Inside Out.

Así que aprovechamos este último Día del Espectador de nuestras vacaciones (ahora que somos familia numerosa miramos con mucho más cariño los céntimos) y nos fuimos los cinco al cine.

 

¡NUESTRO PRIMER CINE!

alegria_inside_out¡Qué Alegría, estamos en el cine! Y como somos previsores tenemos las entradas compradas. Y también las palomitas y las bebidas (en el bolso del bebé), por si acaso alguno de los niños nos la lía (pipí, teta, pañales, quiero refresco de naranja, mejor de limón, lo quería con hielo, mamá ponme un millón de cañitas…) y llegamos tarde por hacer colas.

Llegamos con tiempo a la sala y nos sentamos con las luces aún encendidas. ¡Esto funciona! Ya me veo saliendo triunfante del cine, con mi bebé en su portabebés, escuchando los comentarios de la gente a nuestras espaldas: “mira, si tenía un bebé aquí todo el rato”, “qué agustito está ahí que se ha pasado la peli durmiendo tranquilo”. Oh, sí, esto va sobre ruedas.

miedo_inside_outAntes de empezar la peli pusieron el corto “Lava”, también de Pixar. Trata de un volcán que canta una canción y suena un ukelele. Me gustó, pero tengo el ukelele metido en la cabeza desde entonces.

Un sueño hay en mi corazón:
que estás junto a mí, que junto a ti estoy.
Le pido a la Tierra, al Cielo y al Mar
que mande a alguien para amar.

Cuando empezó Inside Out (Del Revés) ya nos habíamos repartido las palomitas y las bebidas. Estaba comiéndome el primer puñado cuando Mochuelito3, que seguía durmiendo y estaba recién-comido, recién cambiado, dijo su primer “uh”.

¡Miedo! ¡Este niño se nos despierta! ¿Qué pasa con su larga siesta?

Aflojé el portabebés que llevaba puesto, una Caboo comodísima para poner y quitar, y para poder dar teta, y allí me saqué a la susodicha para que Mochuelito3 tomara un poquito y siguiera tranquilo durmiendo mientras los demás veíamos la película.

Y tomó un poquito, es verdad, pero debió tragar aire comiendo allí a oscuras, que le dio dolor de barriga y quiso echar gases por arriba y por abajo. Esto lo comunica él con un alto y claro.

¡Uuuhhh!

¡Aaaaahhhhh! (Una voz gritaba dentro de mi cabeza). Salí corriendo escaleras abajo con el bebé en brazos y la bolsa de los pañales colgando de cualquier forma de un brazo, mientras me acordaba de mi amiga Solomí, que había ido al cine con su bebé “2 veces cuando era gusanito”.

Me invadía la ira. ¿¿¿Por qué no pondrán en este cine una sesión para familias con bebés???

“INSIDE OUT” (Pictured) DISGUST. ©2014 Disney•Pixar. All Rights Reserved.

No llegué a salir de la sala. Me quedé en el pasillo de entrada para poder ver la peli mientras mi gordito echaba sus gases por arriba y por abajo. Cuando se quedó tranquilo salí a cambiarlo.

¡Los baños del cine no tienen cambiador! Claro, como no hay sesión para familias con bebés, tampoco hay cambiadores.

Había sitio suficiente para poner mi cambiador portátil entre dos lavabos, pero estaba todo tan salpicado que me daba un asco tremendo. Me salí del baño con el niño sucio, el portabebés medio colgando, una teta fuera y la bolsa de pañales… ¿Dónde está la bolsa? Ah, sí, aquí enganchada en un brazo (ya os había dicho que somos previsores).

Pude cambiar al bebé en el mostrador de un puesto de palomitas y refrescos que no estaba en funcionamiento.

Entramos de nuevo en la sala y nos quedamos en el pasillo entre teta, ea ea ea, más teta, eo eo eo é, duérmete ya de una vez. Pero no, este gordito de 27 días acababa de descubrir la gran pantalla. Nunca le he visto los ojos tan abiertos como en ese momento.

Y por fin, después de unos tres cuartos de hora en los que me moría por beber algo (¡la lactancia da mucha sed!), pude volver a mi butaca.

El final de la película me pilló llorando (soy muy de llorar en el cine, hasta con Jurassic World he llorado de emoción). Pero ya no sé si lloraba por el argumento de la peli, por la tristeza de no haberla visto con mi familia, o porque me había fallado el plan.

¿Volveremos al cine? La foto con la publi de Hotel Transylvania 2 nos delata.

La peli me gustó. Creo. Va de las emociones de las personas, de sus sentimientos, y de cómo van marcando nuestra vida y nuestra forma de ser.

Las cinco emociones protagonistas: Alegría, Tristeza, Miedo, Asco e Ira, viven dentro de Riley, una niña de Minnesota que a sus11 años tiene que mudarse con su familia a San Francisco. Esto hace que su estado emocional se altere.

La película está genial incluso para los mayores. Nos ayuda a entender mucha cosas sobre nuestros sentimientos y nuestra forma de ser.

¡Os la recomendamos!

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