Por qué cada vez más embarazadas rechazan el “Triple Screening”

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Ecografía de 12 semanas

Durante el embarazo, las mujeres debemos realizarnos una serie de analíticas y controles para comprobar que todo marcha correctamente, y en caso de no sea así, poder corregirlo. Nos hacen análisis de sangre, de orina, nos miran la glucosa en sangre, nos miden la tensión, nos pesan, nos hacen ecografías… Si algo está alterado, se suele solucionar con algún complemento alimenticio, variando la dieta, o haciendo ejercicio leve. Todo con el fin de mantenernos en forma para gestar un bebé sano.

Pero hay una prueba cuyo resultado es complicado de entender para la mayoría de las personas, que si da un resultado alterado te lleva a una amniocentesis, que si sale mal te lleva a plantearte seguir con el embarazo… o no. Una prueba que muchas embarazadas rechazamos hacernos: el Triple Screening o cribado.

El Triple Screening, o cribado, es una prueba no invasiva que hacen a las mujeres embarazadas durante el primer trimestre de gestación. El resultado de esta prueba no nos da información sobre nuestro bebé, sino un dato estadístico que expresa la probabilidad que existe de que nuestro bebé nazca con una trisomía (un tercer cromosoma extra). Consiste en una extracción de sangre para analizar una serie de hormonas, que en caso de estar alteradas, pueden significar (o no) que nuestro bebé venga con alguna anomalía cromosómica.

Esta prueba se centra en los siguientes cromosomas:
– 21, para detectar un posible Síndrome de Down,
– 18, para detectar un posible Síndrome de Edwards,
– 13, para detectar un posible Síndrome de Patau.

Como os decimos, el Triple Screening no nos va a decir si nuestro bebé tiene alguna de estas trisomías o no. Más bien el resultado se lee como que una mujer de entre x mujeres con los mismos datos que tú, tuvo un bebé con esa trisomía.

Si recibes la noticia de que tu Triple Screening ha salido alterado, es normal que te preocupes un poco, pero aún así debes saber que casi el 98% de las madres que recibieron una carta, o una llamada preocupante, dieron a luz a un bebé sano.

 

¿Pero qué datos son los que se usan para calcular esa probabilidad?

17_semanasComo ya hemos dicho, el dato principal que se usa es una analítica de sangre que mide la proporción de ciertas hormonas en la sangre de la embarazada. Ese dato se cruza con otros como la edad de la madre, semanas de gestación, raza, peso y otros datos médicos como alguna enfermedad que padezca la madre.

Para completar los datos anteriores es necesaria una ecografía del bebé que mida la translucencia nucal y que además nos asegure la edad exacta del feto (midiendo su cuerpo de la cabeza a la nalga).

Estas pruebas, analítica y ecografía, deben realizarse entre las semanas 16 y 18 de embarazo.

 

¿Cuándo debo preocuparme?

Nunca. No debes preocuparte sin motivos, aunque hayas recibido unos datos preocupantes. Como ya hemos explicado, el resultado de esta prueba es una probabilidad. Vamos a ver dos ejemplos reales.

Ejemplo A: resultados normales

Cribado_Triple_Screening

Éste es el informe de un cribado, o Triple Screening de una embarazada.

En la primera parte vemos sus datos personales. En este caso tenemos la edad de la mamá y semanas de embarazo.

TN es el valor de la translucencia nucal del feto.

Lo siguiente son los valores de las hormonas analizadas.

Por último tenemos los resultados estadísticos que surgen al cribar los datos anteriores.

Interpretación de los resultados:

Para el Síndrome de Down sale un valor de 1/50.000. Esto significa que de 50.000 mujeres con estos mismos datos (edad, semanas de embarazo, ecografía y análisis), una de ellas podría tener un bebé con trisomía 21 (Síndrome de Down).

Para el Síndrome de Edwards sale un valor incluso menor. 1 de cada 500.000 mujeres con estos mismos resultados podría tener un bebé con esta anomalía.

Aunque las probabilidades nos hayan dado un bajo riesgo, siempre está la posibilidad de que el bebé, en el momento del nacimiento, presente alguna de éstas u otras anomalías, a pesar de estos buenos datos que recordamos que son estadísticos.

 

Ejemplo B: resultados alterados

En este segundo caso, la mamá gestante fue citada para una segunda ecografía tras obtener un resultado alterado para la Trisomía 21, Síndrome de Down. Éste es el informe tras esa ecografía (editamos los datos personales identificativos de la mamá, su pareja y la doctora que emitió el informe por razones de privacidad).

 

Volvemos a encontrarnos con los datos demográficos de la embarazada: edad, peso, altura, índice de masa corporal, grupo sanguíneo y Rh, y otros datos médicos y de salud.

También tenemos la edad gestacional (semanas de embarazo) en el momento de la prueba.

En este informe vemos que el cribado para la Trisomía 21 ha dado un resultado alterado, 1/166.

Interpretación del resultado:

1/166 significa que de entre 166 madres, una de ellas podría dar a luz a un bebé con Síndrome de Down. No quiere decir que este bebé lo tenga, sino que podría tenerlo. Para saberlo con más certeza, le ofrecen a esta madre realizarse una amniocentesis, que sí es una prueba invasiva, y sí ofrece datos reales del bebé que se está gestando. La mamá rechaza esta prueba.

 

¿Qué pasa cuando el resultado es positivo?

amniocentesisSi el resultado es positivo, como en el ejemplo 2, te realizarán una segunda ecografía para valorar al bebé y te ofrecerán realizar una amniocentesis. La amniocentesis sirve para extraer una muestra de líquido amniótico para analizarlo y obtener resultados más certeros sobre el feto.

La amniocentesis tiene un riesgo de aborto de casi el 1%.

Si quieres saber más sobre la amniocentesis, tienes mucha información en Wikipedia.

Una vez tengas los resultados de la amniocentesis sabrás con más seguridad si tu bebé está sano, o realmente hay algún problema.

Ahora bien, volvemos a la pregunta que da título al post:

 

¿Por qué cada vez más embarazadas rechazan el “Triple Screening”?

Pues porque antes de hacerse la prueba ya han decidido que no abortarían a un bebé si naciera con las anomalías que detecta esta prueba.

Algunas madres, como la del ejemplo 2, deciden no hacerse siquiera la amniocentesis, ya que el riesgo de aborto es cercano al 1%. Más alto incluso que el de tener un bebé con Síndrome de Down, que recordamos que en el ejemplo 2 era de 1/166.

Por eso concluimos este post con una reflexión: si has decidido no abortar a un bebé que venga con estas anomalías, no necesitas hacerte el Triple Screening.

cartilla_maternalTan sólo tienes que comunicarle tu decisión a tu matrona cuando ella te ofrezca realizar la prueba. Te dará una copia del consentimiento informado donde se explica en qué consiste el Triple Screening y para qué sirve, y tú firmarás el rechazo. Es algo normal, no te preocupes. Para que quede constancia de tu decisión, la matrona apuntará tu rechazo también en tu cartilla.

Y nada más.

Esperamos que os haya parecido un post interesante. Si es así, os agradecemos vuestros comentarios y que lo compartáis para que esta información llegue a otras familias.

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